El bárbaro es perezoso y se diferencia del civilizado en que se complace en su apatía, Heguel.
En conversaciones alrededor de unas buenas tapas con el profesor chef Alirio Ardila, 48 paellas, – no hemos podido con las croquetas de atún – surgió la pregunta relevante; profesor Gómez: ¿Qué es más importante: el fondo o la forma?
Trae el caso, el profesor Ardila, del general Patton. Durante la segunda guerra mundial hubo muchos generales muy famosos siendo Patton uno de ellos poniendo el orden a la campaña del norte de África, rescatando al mariscal de campo Montgomery donde derrotó a un brillante oficial de terreno como lo fue el general Romel – que da origen al film de Tom Cruise: La operación Valquiria –articulando, por lo demás, la entrada de los ejércitos aliados en Italia por Sicilia.
Durante la campaña en Italia, Patton no cuidó sus formas. Un día, se levantó de malas pulgas cuando se le va la mano con un soldado herido en combate quien se encontraba en su hospital de campaña con tan mala fortuna que ese día se encontraba la prensa, toma la foto en ese preciso momento, publicaron la noticia, el general Eisenhower se entera y hasta allí llegó la carrera del general Patton.
¿Qué pasó con Patton?
Sus ejércitos quedaron al mando de su segundo general, Omar Bradley, quien termina haciendo la tarea haciendo caso, con el apoyo de Patton, quien pasó a la historia dentro del ejército norteamericano sobre el cómo las formas a veces importan más que el fondo, muriendo en un “accidente” de vehículo.
El anterior ejemplo del general Patton para formular una reflexión sobre el despedido del ex ministro del interior Rodrigo Lara vía X.
Si, bien el fondo – los fallos de Lara – puede tener asidero para una decisión tan importante, la consideración que debe quedar de esta desafortunado suceso gubernamental corresponde a la forma como se produce su despido, vía X, dejando mucho que desear porque nosotros quienes votamos por el tigre a ojo cerrado lo que deseamos es que tanto las formas, como el fondo de gobernar, sean totalmente diferentes a como se manejaron en los anteriores desgobiernos amorales y corruptos que actuaron al acecho por el presupuesto nacional como fue el caso de doña Verónica Alcocer, ahora convertida en una monjita de la caridad.
Las formas y el fondo si importan, porque fueron esos fondos y esas formas de gobernar que llevaron a Colombia al lugar en que se encuentra donde el desgobierno del Petro caos sin ningún rubor se llevó por delante la institucionalidad gobernando por las redes sociales y X con bodegas prepago, con asalto al erario nacional que tiene al presupuesto general de la nación en vilo por un error de trámite a las cuatro de la mañana en un congreso de la república que es la fiel imagen de lo que es la sociedad colombiana hoy donde no importan ni los fondos, ni las formas.
Ahora, aparece una foto del señor Petro en Manta con el narcotraficante que supuestamente ordenó el atentado a Miguel Uribe.
Importan o no las formas y el fondo.
Finalmente, podemos traer a colación al fondo del Dr. Álvaro Gómez Hurtado – quien merece un acto de reconocimiento del Estado en pleno por sus 27 años de secuestro por parte del m19 – frente a las formas del desgobierno del Petro caos.
¿Cuál fue el pecado de Lara aparte de ser leal al tigre? ¿Merecía ser despedido de esa forma?
Puntilla: ¿Importan o no las formas y el fondo?


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