La «Patria Milagro» promete consolidar un equipo de grandes ligas fundamentado en el conocimiento, el liderazgo y la experiencia. Cada uno de los cargos anunciados por el presidente electo, Abelardo De La Espriella, está respaldado por personalidades idóneas. Un claro ejemplo es la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, elegida rigurosamente mediante el Banco de Talentos. Esto marca una profunda diferencia frente al gobierno saliente, cuyos nombramientos estuvieron empañados por el amiguismo, el pago de favores políticos o económicos relacionados con la financiación de la campaña, o peor aún, fueron resultado de noches de bohemia y licor en burdeles de Europa.
A diferencia del periodo que termina —donde se falsificaban diplomas y se ignoraban los requisitos mínimos ante la mirada indiferente de los entes de control—, los nuevos designados cuentan con perfiles académicos notables, honestidad demostrada y trayectorias intachables. Como es de esperarse ante un cambio real de modelo, la izquierda radical ya convoca a supuestas marchas «pacíficas» para intentar desestabilizar un proyecto que genera una profunda ilusión en el pueblo colombiano.
De la mano de Dios, como debe ser, el presidente electo se prepara junto con su equipo para asumir las riendas del país. Se acabaron la santería y los «rituales ancestrales».
Nota personal: Aunque no soy partidario de la pirotecnia por respeto a los animales, esta vez me uniré al llamado en redes sociales para celebrar una gran alborada el próximo 6 de agosto a las 11:55 p. m. Es momento de festejar el fin de cuatro años de corrupción y darle la bienvenida a la esperanza en nuestra nación.


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