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La trampa del basilisco

por | May 12, 2026 | Opinión | 0 Comentarios

No, es la libertad la que nos conduce a la verdad, es la verdad que nos conduce a la libertad, Laureano Gomez Castro.

 

Según recoge Pierre de Beauvais en su Bestiario de 1206, el Basilisco nace a partir de un huevo deforme puesto por un gallo o una gallina al llegar este a la edad de 7 años, incubado por un sapo durante 9 años. Por lo tanto, al nacer guarda todas las características de sus progenitores: cabeza de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo.

 

 

El Dr. Laureano Gómez Castro (LGC), líder conservador y presidente de Colombia (1950-1951) utilizó la metáfora del «Basilisco» en 1949 para describir al Partido Liberal como un monstruo mítico compuesto por facciones contradictorias (comunismo, liberalismo moderado, masonería) que generaba caos.

 

El Liberalismo corresponde etimológicamente a un término polisémico, como bien lo define el profesor Miguel Ayuso en su ensayo: Las aporías del Liberalismo (2025) cuando concluyó que “el Liberalismo no solamente está en el origen de las problemáticas actuales de la sociedad contemporánea sino en la evolución de esta”.

 

Ayuso, notable jurista católico y filósofo del derecho español aduce que “los autoritarismos, los anarquismos, los socialismos, el nihilismo, la batalla cultural y espiritual postmoderna derivan del Liberalismo”.

 

 

 

En el tiempo presente, el texto referente de Agustín Laje: La Batalla Cultural (2022) se convierte en el marco conceptual para la comprensión sobre la evolución del Basilisco al que hacía referencia LGC dentro de la agenda cultural, social y política 2030 promovida desde la ONU.

 

Dicha agenda se convirtió en la plataforma política de la nueva izquierda progresista del socialismo carnívoro del siglo XXI a tal punto que en Colombia la trampa del Basilisco condujo a  elegir al desgobierno amoral, déspota, corrupto, delirante, sociópata del señor del Petro caos y su banda de caníbales que actúan al acecho por el presupuesto nacional como doña Francia Márquez quien dijo: esta boca no es mía; con respecto a los más de 40 atentados que lleva el Cauca y el Valle del Cauca ante el silencio cómplice de la casta política colombiana y del régimen en general.

 

Régimen político y empresarial que, por lo demás, cerró filas en torno a Paloma Valencia quien lo recibió sin ningún pudor.

 

Pacto Histérico, a su vez, pareciera sacado de la analogía de Beda el Venerable quien asentó la leyenda del nacimiento del basilisco de un huevo de gallo empollado por un sapo en un nido hecho de estiércol.

 

Mientras tanto, Paloma Valencia anuncia que quiere ser su presidente, así como Petro fue su presidente, así como el amigo Jack Benedetti, según Darcy Quin de la FM, actúa en la sombra de una campaña que prometía ser diferente y terminó siendo una sumatoria de más de lo más podrido que nos condujo al lugar donde nos encontramos.

 

 

Al recoger al basilisco con todas las características de sus progenitores: cabeza de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo, me acordé de Juan Manuel Santos – JMS – quien nos dijo que nos tendríamos que tragar el sapo de la paz con las FARC – EP y aquí estamos después de la entrega del país a las FARC, a la izquierda carnívora de Petro y de Petro a los narcotraficantes basiliscos oliendo a feo con un veneno de sapo que nos impide ver más allá del lado oscuro de la luna estando Colombia entera dispuesta a continuar con el demonio del basilisco de Cepeda, ese animal mitológico chibchombiano mezcla de todos los males que circundan a Colombia.

 

 

Puntilla: Colombia está advertida, Colombia se merece su suerte.

Rafael Gomez Martinez

Rafael Gomez Martinez

Magíster en Comercio Internacional Universidad Sergio Arboleda. Docente universitario en las áreas de micro, macro economía, economía internacional, pensamiento económico, comercio internacional en las Universidades: Sergio Arboleda, UDCA, San Buenaventura, San Martín, Jorge Tadeo Lozano. Asesor en procesos editoriales, comercio exterior y finca raíz. Columnista de opinión en El Nuevo Siglo desde 1995.

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